Antes de explicarles lo que es Pixza, quiero que se imaginen algo. Quiero que se imaginen su vida sin todas las comodidades que hoy tienen, sin la certeza de tener una escuela (o un empleo)…

Esto no es algo nuevo, todos los días los vemos. Los vemos en las calles, en los semáforos, en los parques…

Jóvenes que dejan sus hogares sin un camino que seguir, que rondan la ciudad y utilizan el cielo como su único cobijo.

Y la cosa es, que estamos tan acostumbrados a verlos que ya ni siquiera nos molestamos en preguntarnos si las cosas podrían ser diferentes.

¿Qué pasaría si les diéramos la oportunidad de cambiar su realidad? ¿De volver a creer en ellos?

¿Y por qué quiero que el día de hoy conozcan Pixza?

Y la respuesta es: Porque el cambio empieza hoy.

Pixza combina lo mejor de dos mundos. Por un lado vende pixzas (sí, así con “x”) y por otro cambia al mundo.

Por cada 5 rebanadas de pixza se destina una rebanada a una persona en perfil de abandono social. Es decir, jóvenes de 18 a 25 años de edad que tienen abandono familiar, rezago educativo, historial criminal, historial de dependencia de drogas y que han vivido en la calle. El afortunado comprador de la rebanada #5 tiene la oportunidad de mandar un mensaje a la persona que recibirá la pixza gratis.

Por cierto, antes de continuar, hay que destacar que estas no son pixzas comunes y corrientes. ¡Son las primeras pizzas, en el mundo, hechas de maíz azul con ingredientes 100% mexicanos!

Encuentras desde rebanadas con chapulines hasta una que otra con chile morita y cochinita pibil. Y no se puede pasar por alto la pixza que nos cayó del cielo, la de tamal.

Después de haberles contado este bonito detalle, podemos seguir…

Al momento de entregar las pixzas a personas en abandono social también se les hace entrega de una pulsera, mejor conocida como la entrada a la Ruta del Cambio. Y es entonces cuando empieza a suceder la magia.

Las personas dentro de esta ruta tienen derecho a 5 pixzas gratis, después de esto podrán entrar a un programa de voluntariado con el fin de romper el paradigma de “te ayudo porque no puedes” a un “me ayudas porque yo sé que puedes hacerlo” y más importante aún, para que los chavos demuestren su compromiso con no solamente saber recibir si no con saber dar. Si cumplen con el proceso básico podrán acceder a tomar un curso de herramientas básicas en la vida basado en la sicología positiva.

Al final, como parte del proceso de rehumanización y redignificación, reciben un baño, un corte de cabello, un diagnóstico médico y una camiseta. ¿Por qué cómo puedes salir al mundo si no te sientes feliz contigo mismo?

El último (y más ansiado nivel) es un trabajo dentro de Pixza, el lugar que pasa de darles comida para sobrevivir a darles una razón por la cual levantarse cada mañana.

¿Habían escuchado de algún lugar así de cool antes?

Pixza es más que un restaurante e incluso más que un modelo de re-inserción social. Pixza es una incubadora de esperanzas y nos da a nosotros la oportunidad de hacer un cambio en vidas de personas que quizás no tienen nada más en común con nosotros, que nuestra existencia en este planeta.

Así que ahora lo saben…

Sí es posible cambiar al mundo, comerse un pedacito de México y ver a tus cuates todo en un mismo lugar.

Depende de ustedes si van a seguir comiendo sus mismas pizzas (así, con “z”) aburridas o si van a animarse a ver la vida con otros ojos.

Los que buscan el cambio.